Cocinas pequeñas: cómo aprovechar cada centímetro
En una cocina pequeña, el espacio que no usas en horizontal casi siempre lo tienes en vertical.
La cocina pequeña es la pesadilla de muchos pisos: poco espacio para guardar, poca encimera para trabajar y la sensación constante de que todo estorba. Pero casi siempre hay más sitio del que parece; solo que está en lugares que no estamos mirando. Aprovechar una cocina pequeña va de subir por las paredes y de quedarte solo con lo que de verdad usas.
La encimera, sagrada
La primera regla de una cocina pequeña es proteger la encimera. Es tu única superficie de trabajo y cada aparato que dejas ahí parado te quita sitio para cocinar. La batidora que usas una vez al mes, el robot, el frutero gigante, el tarro de utensilios: todo lo que no uses a diario debería estar guardado. Una encimera despejada hace que una cocina pequeña se sienta y funcione el doble de grande.
Sube por las paredes
El espacio que falta en horizontal suele sobrar en vertical. Las paredes de una cocina pequeña son superficie desaprovechada. Una barra con ganchos para colgar utensilios, sartenes o tazas; baldas para especias y tarros; un panel perforado. Todo eso libera cajones y encimera y pone las cosas a la vista y a mano. Mirar hacia arriba es el mejor truco de una cocina justa.
En una cocina pequeña no falta espacio: falta mirar hacia arriba y dejar de llenar la encimera.
Exprime los armarios
El interior de los armarios suele estar mal aprovechado, con un montón de aire perdido entre balda y balda. Añadir baldas extra, organizadores, baldas elevadoras para apilar platos, ganchos en el interior de las puertas para tapas o trapos. Esos accesorios baratos multiplican la capacidad sin obras. Y aprovecha la parte alta de los armarios, esa zona a la que cuesta llegar, para guardar lo que usas poco.
Menos cacharros, mejor
Una cocina pequeña obliga a ser realista con lo que tienes. Acumulamos aparatos, vajilla de más, utensilios duplicados, cosas que no hemos usado en años. Hacer limpieza de vez en cuando, quedarte con lo que de verdad usas y soltar lo demás, es la forma más eficaz de ganar espacio. No hay organizador que arregle una cocina llena de cosas que no necesitas.
Orden a la vista
Por último, en poco espacio el orden se nota más que en ningún sitio. Asigna un lugar a cada cosa y devuélvela ahí, recoge sobre la marcha mientras cocinas, no dejes que se acumule. Una cocina pequeña ordenada es perfectamente cómoda y agradable; una cocina pequeña desordenada es un caos insoportable. La diferencia, muchas veces, no son los metros, sino el hábito.
3 comentarios
Las barras y los ganchos en la pared me devolvieron la encimera. Tenía todo encima y ahora cuelga. Cambio total.
Lo de quitar de la encimera lo que no usas a diario es básico. Tenía la batidora ahí parada ocupando sitio meses.
Aprovechar la altura de los armarios con baldas extra me dio el doble de sitio. Arriba siempre sobra hueco.